Honores, medallas, condecoraciones, pésames de políticos y realeza. Todo es sombra para la familia de John Felipe Romero, para esa madre que hace cuatro meses rogó que a Afganistán no se fuera ese pedazo de su alma, su alegría, el “rey de la casa”.
No llegamos tantos como antes, pero seguimos creciendo. Esa es la principal conclusión que se saca de las cifras del padrón de 2009, que el Instituto Nacional de Estadística dió a conocer esta semana.