Allí creció él, William Tobías Ramos Mestre, el sexto de nueve hijos, en el seno de una familia humilde y en medio del campo, “donde todo es más transparente”, dice. Recuerdos de río, de monte, de amaneceres y atardeceres que lo marcaron para siempre.
¿Cómo llegas a España?
A los ocho años me fui a vivir a la casa de un misionero capuchino, el padre José Gómez que era de Murcia. A él le gustaba mucho la pintura y en su casa empecé a pintar. Cuando tenía 14 años, en unas vacaciones, me trajo a conocer España y me gustó el país. Siempre he creído que para la gente humilde, la única manera de salir de pobre es estudiando. Y me quedé a estudiar Bellas Artes en Valencia
¿Pero querías ser pintor?
No lo he sabido nunca. Al Padre Pepe le gustaba mucho la pintura y me indujo a pintar desde los 12 años. Vine, estudié, me puse a pintar y ya no se me ocurre otra cosa. Nunca he pensado en hacer algo diferente porque me siento a gusto haciendo lo que hago.
¿Qué marca tu pintura?
Hay muchas cosas que me marcan. Los primeros años de mi vida, con mi familia, que es muy grande. Luego viene el conocimiento, los estudios y la influencia de la pintura española y francesa. Pero luego, conforme me hago mayor, creo que me hago más primitivo o más colombiano. Siempre han estado ahí los orígenes. y creo que eso hace diferente a mi pintura.
Háblanos de Nabusímake, la que consideras tu principal exposición
Fue en el Museo de Valencia y sí que quería dejar claro que era un homenaje a mis orígenes, con los que me siento identificado. Nabusímake significa, en lengua indígena, ‘donde nace el sol’. Para mí era muy importante hacer una expocisión que tuviera relación con ese término, porque donde nace el sol es donde nace la vida.
¿Añoras tu país?
Yo ya tengo una edad. No es que quiera vivir lo que viví de pequeño, porque eso no puede ser, pero sí tengo gran añoranza por Colombia, porque tenemos un país muy hermoso.
Sus exposiciones viajan por todo el mundo ¿Ha expuesto en Colombia?
Aún no, tenemos el proyecto de hacer allí una expocisión itinerante. Para mí es muy importante exponer en Colombia y quiero que se haga bien, que vayan buenos cuadros, no lo quiero precipitar.
En tus obras hay tres temas claros: paisajes, flores y mujeres. ¿Por qué?
No lo sé. Las cosas van saliendo. No me lo cuestiono. Es desconocido lo que uno tiene dentro para expresar.
¿Volverías a Colombia?
A vivir no, pero a pasar temporadas sí. Cuando exponga allí probablemente la exposición la pinte allá, para que sea más fresca, con otras motivaciones, otras ideas. Y eso me gusta, porque hace que se me mueva el corazón.